El flujo de caja es el oxígeno de cualquier negocio. No importa cuánto vendas si el dinero no llega a tiempo para cubrir tus compromisos. Te compartimos la metodología que aplicamos con nuestros clientes para garantizar liquidez permanente.

Paso 1: Mapea todos tus ingresos y egresos

El primer paso es tener visibilidad completa. Registra absolutamente todos los movimientos de dinero: desde las ventas hasta los gastos más pequeños. La clave está en categorizar cada movimiento por tipo, frecuencia y prioridad.

Paso 2: Identifica los ciclos de tu negocio

Cada industria tiene patrones. Hay meses fuertes y meses débiles. Conocer estos ciclos te permite anticipar baches de liquidez y prepararte con reservas o líneas de crédito antes de que llegue la crisis.

Paso 3: Establece un colchón de seguridad

Recomendamos mantener un fondo equivalente a 2-3 meses de gastos fijos. Este colchón es la diferencia entre sobrevivir un imprevisto y tener que cerrar operaciones.

Paso 4: Proyecta a 12 semanas

Un flujo de caja proyectado a 12 semanas te da la visión suficiente para tomar decisiones proactivas: negociar plazos con proveedores, acelerar cobranza o postergar gastos no críticos.

Paso 5: Revisa y ajusta semanalmente

Un flujo de caja no es un documento estático. Debe revisarse cada semana comparando lo proyectado vs. lo real. Las desviaciones te dicen dónde están los problemas antes de que se conviertan en crisis.

En LA Consulting Group implementamos esta metodología con herramientas personalizadas para cada cliente, asegurando que siempre tengas control total de tu liquidez.